Desde hace un tiempo el tema del P2P y las descargas en internet está siendo un tema bastante controvertido, ningún fiscal se ha decidido todavía y la ausencia de juicios anteriores que definan una jurisprudencia sobre la que moverse ha hecho que esto se haya convertido en una anarquía.

En todo esta marabunta de ataques por parte de las entidades de gestión y contestaciones por parte de abogados e internautas considero que hay que tener claras unas ciertas directrices para no acabar perdiendo el norte.

Sé lo que es el derecho de copia privada, el ánimo de lucro, que compartir es legal, que usar un P2P también lo es, y que todas estas cosas antes nombradas son derechos de los cuales disponemos los españoles, por lo tanto, puedes descargar de un P2P y puedes compartir algo con la gente igual que cuando intercambiabas los cromos.

Pero no puedo dejar de destacar una cosa, si hablamos del animo de lucro de una forma mas trascendental y filosófica, podríamos decir que un gran porcentaje de usuarios de P2P usan estos programas como sustitución de cines, conciertos, teatros, etc. Si los estrapolamos a toda la sociedad podemos asegurar que la gente en España ha heredado un comportamiento de sus antecesores, el de conseguir las cosas gratis, sin pagar, por la cara.

Esta no es la forma en la que deberíamos comportarnos, yo soy usuario de P2P pero no rechazo una tarde de cine, el concierto de mi grupo de música o el gusto de oler un libro nuevo, y reinicido en que se que descargar es legal, que tengo derecho a compartir y tener copias privadas, por esto creo que el error esta en nuestra costumbre de intentar obtener gratis todo aquello que nos sea posible, aunque ello implique una degradación de lo obtenido. 

La conclusión es que no hay que sustituir una cosa por la otra, hay que saber tener un criterio personal, esto no lo establece la ley, lo deberíamos imponer nosotros mismos, creo que es el fin del que no paga y aprovecha todo gratis y el comienzo del que aprovecha las posibilidades gratuitas que hay a nuestra disposición.

  1. Marcos

    Ni la industria discográfica, la RIAA, la SGAE, el FBI, el NID, el comando SG-1, Nikita, ranger Walker o Nelson Muntz van a impedir que la gente comparta música, cine, libros o lo que algún día ideen compartir.

    Siempre he pensado que la cultura debería ser libre; el único remordimiento que me queda es el de escuchar mp3’s a 128 kbps.

  2. Raúl

    Estoy de acuerdo en un cosa, en la degradación de lo obtenido, como dice Marcos, a veces los 128 kbps se quedan cortos. Qué vergüenza! :-)

    Si como comentas es legal descargar una película que alguien está compartiendo sin ánimo de lucro, por qué no debo rechazar una tarde de cine? Por qué ir al cine a ver una película española por 6 euros (o más) cuando está doblemente financiada: a través de los impuestos de los ciudadanos y a través de una sociedad de gestión que nos cobra un impuesto revolucionario propio de países bananeros cuyo nombre hace que nos acordemos de cierta marca de impresoras. Por qué?

    Hablando de sustitución: si los programas de P2P para compartir archivos se han convertido en bienes sustitutivos de, por ejemplo, cines, estos, los cines, deberán empezar a actuar como lo que son, bienes sustitutivos. Teniendo que ajustar el precio de las entradas al precio de su mercado, en el que, por ser bienes sustitutivos, también se encuentran ahora los programas de P2P para compartir archivos.

    Probablemente un archivo torrent no sea un bien sustitutivo perfecto de una entrada de cine, pero está cerca de serlo. Yo no estoy sustituyendo una cosa por otra, simplemente estoy eligiendo el mejor de dos bienes sustitutivos. Cuando el otro se ajuste al mercado, o su consumo sea más ventajoso, empezaré a consumirlo. Pero si lo que hago ahora es legal, y parece serlo, lo siento pero no voy a pagar entradas a 6 euros por temas filosóficos.

    El mercado cambia. Se adapten!

    PD: A qué antecesores te refieres?

  3. kuve

    Raúl, a lo que me refiero es que hay gente que, sea buena o mala la película que está en el cine, ellos se la descargan y la ven en su casa aunque sea con una mala calidad.

    Marcos, creo que usar una red para compartir facilita el acceso a la cultura a gran parte de la sociedad, pero en mi opinión, deberían ser los autores los que tomasen las decisiones de compartir sus obras con el resto de gente de forma gratuita. No me parece correcto que la gente entre a un cine, robe el sonido, monte la película y luego la distribuyan por todo internet.

    Hay artistas y obras que no serían conocidas sino fuera por las redes de intercambio, pero creo que hay películas que pueden irse a ver al cine, porque las disfrutas y merece la pena pagar su precio (que debería bajar) por verlas con una mejor calidad. Igual que merece la pena ir a un concierto por la sensación que tienes al oír la canción que tanto te gusta directamente de la boca del cantante, mientras se mueve a 10 metros de donde estás.

    Lo que yo digo es que hay gente que está usando todas estas redes libres para compartir cultura, con un fin muy distinto, sustituirlo y degradar a los artistas que si por esas personas fuera, irían perdiendose hasta dejar de hacer lo que hacen.

    Por eso digo que hay que saber valorar, hay que saber disfrutar del cine, del teatro, de un concierto, de un libro, porque sino asistimos a todas estas cosas y las sustituimos por estar en nuestra casa viendo algo mangado, dejarán de existir, y no estarán ni en las taquillas ni en los escenarios.

    Supongo que hay dos tipos de personas, los que descargan pero entienden que el esfuerzo que ha hecho el artista es grande y deciden ir a un concierto, por ejemplo. Y los que descargan y se olvidan de cualquier cantante bueno o malo, solo quieren que saqué su siguiente trabajo para tenerlo en su ordenador por la cara. Y opino que el segundo comportamiento no es ético.

    PD: Con antecesores me refiero a que en España ha habido siempre mucho pillo, parece que lo llevamos en los genes, aunque, es cierto, que con esa palabra me remonto a un momento muy atrás en el tiempo, es posible que no este muy bien usada en ese contexto.

  4. Raúl

    El problema es… ¿por qué merece la pena pagar una entrada a un precio y no a otro? ¿quién establece eso?

    Si es legal, lo es para una película o para un álbum, pero lo es para todos los que el usuario determine. Si por mi disco duro he pagado un impuesto revolucionario-bananero estoy en mi completo derecho de darle el uso por el que he pagado ese impuesto.

    Por favor, ahora cuenta el número de películas, álbumes, software y vídeo-juegos que tienes en el HD o en CDs y el número de lo que has adquirido éticamente (como tú dices), ¿te encuentras satisfecho con la proporción? ¿Por qué te acuerdas de los artistas y no de los de tu profesión? Es ético tener una vídeo-consola chipeada? Cuenta el número de consolas que tienes, ¿cuántas responden al patrón de responsabilidad ciudadano-ética que nos estás vendiendo?

    Que tú vayas una vez a la semana al cine y a seis conciertos al año no justifica más tus descargas o no las hace más éticas que las del que no va a ningún concierto, o no son más legales que las del que decide que le produce una mayor satisfacción ver una película en el salón de su casa.

    No vendas humo.

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